leer a robert frost en el parque hundido
Después de un almuerzo sabatino con mi comadre, pasamos al parque hundido. Llevaba conmigo la poesía completa de Robert Frost. Me enseñó un recinto al aire libre con sillas azules, muy lindo, y decidí hacerle una lectura privada. Lo cierto es que no eramos las únicas ahí. Habían además unos adolescentes que jugaban a “las traes” y pegaban brincos por doquier. En un punto, la lectura parecía un happening. Después vino una mujer policia a comerse su emparedado. Qué sensación más revigorizante la de leer al aire libre, ahí donde las palabras dibujan ecos en los árboles, rebotan y de dejan atrapar por las burbujas de jabón que los niños soplan desde sus aros. Es delicioso perder las palabras. Le leí Spring pools y Stopping by woods on a snowy evening.
“
These pools that, though in forests, still reflect
The total sky almost without defect,
And like the flowers beside them, chill and shiver,
Will like the flowers beside them soon be gone…”








