clock & breakfast
Hoy comprendí un poco la manía de tomar un tiempo considerable en la mañana para “prepararse” (misma que me es ajena). Brinda seguridad, la sensación de no estar apresurado ni estresado, de tener tiempo para algún pendiente o preveer un margen en caso de algún incidente. Notablemente, tener tanto tiempo en la mañana, permite desayunar cómodamente y provee de un estado mental apacible. Ayer por ejemplo, por distracción y estrés, eché a perder mi desayuno. El pan se carbonizó y en vez de tostadas me salieron quemadas. Mi amiga Ana me dijo que si uno le raspa al pan lo quemado y lo disuelve con agua es equivalente a unas tabletas de carbono que le recetó su médico para desintoxicarse y reforzar su sistema inmunológico. Raspé medio pan y puse la ralladura en agua pero sabía horrible.

Alguna vez le escuché a la poeta que crea este blog, que ella siempre confió en el buen corazón de los desconocidos. El presente artículo de tostadas y mermelada, me reafirma en la idea de que Karlatone, siempre tan concienzuda, efectivamente confía en la buena voluntad de quienes le dan consejos por muy conocidos que parezcan y por muy locos que esos consejos sean. Desde luego alabo la praxis a la que nos conduce la confianza. Sin confianza la ciencia no existiría.
May 23rd, 2008 at 12:26 pmPour paraphraser Montaigne, science sans confiance n’est que ruine de l’âme…
May 26th, 2008 at 2:58 amPetit déjeuner brûlé ouvre grandes les portes de la poésie et de la science, ensemble.
oui il est comme ca. Tu as raison. Mdme Curie a decoubrié de la peniciline sur le pain oublié de jours avant. Karlatone, tu as bien fait de la poesie dans le breakfast brulé.
abracitos sin desayuno
May 26th, 2008 at 11:32 pm