tras enrico

Enrico tenía como auto para el cotidiano uno de pompas fúnebres. Usaba un traje en lino de color gris y una corbata rosa. Sus anteojos eran de pasta y blancos. Sus zapatos y cinturón eran color mármol, idénticos al los de los botones de sus puños. El cabello, de un blanco hiponotizante.
*
El bus 40 iba por senderos cada vez más escarpados hacia la dirección Righi. Cuando los giros eran agitados, la cabellera de Enrico daba pequeñas manifestaciones de movimiento y libertad, como si cada cabello fuese independiente y tuviera ritmo propio.
*
Del otro extremo, recargada contra la ventana venía una chica de voz discreta pero severa y como nunca había visto fotos de The organ, nada me impediría tener la certeza temporal de que se trataba de su vocalista. Curiosamente, llevaba conmigo Grab that gun.
*
Todos los demás pasajeros eran inexistentes. Z y yo eramos pasajeros-observadores. Cuando compramos el boleto, nos advirtieron que por ningún motivo podíamos interactuar con los pasajeros, ni cruzar una mirada y mucho menos tener la insolencia de dirigirles la palabra.
*
Al final, incluso dejamos una propina al conductor por la autenticidad de Enrico. Fue fascinante observarle. Estuvimos a punto de seguirlo pero eso ya lo hizo Sophie Calle, y nos apetecía más un buen helado artesanal.
Si era Katie Sketch, hubieras pedido que te autografiara “Grab that gun”.
…as i was saying i know that i’m one of the few who got away from you steven smith , we all lose one look at you and they’re suddenly covered in shrapnel too it’s true, most die in your bedroom.
Soy fan de usted, Steven Smith. A Enrico jamás lo he visto, a Karlatone tampoco.
Un abrazo.
August 16th, 2007 at 11:08 ames bonita canción steven smith.
saludos
k
August 16th, 2007 at 7:55 pm