lecturas de julio
Julio, corazón del verano, me ha traído una máquina de escribir. La encontré en un diminuto mercado de pulgas y aunque tiene algunas teclas ligeramente duras, funciona muy bien. He observado que cuando escribo en ella, me acerco más a lo que quiero decir porque sé que no puedo corregir mis palabras. Me recuerda ligeramente, a una máquina alemana que tenía en Francia y que no me pude traer porque el exceso de equipaje era considerable.

La lectura también está presente y tengo una selección de ensueño para este mes (que sospecho se prolongará un par más, por lo menos):

Paisaje aproximado de Peter Stamm

The life and opinions of Tristam Shandy, Gentleman de Laurence Sterne

Estos títulos de la bellísima colección “Sergio Pitol traductor” y Emma de Jane Austen, de la misma serie. Esta colección la descubrí hace un mes en Xalapa y me compré dos libros. Luego, el director de la colección, Rodolfo Mendoza, me regaló los de Austen y Lowry.