el diván mágico
del diván mágico salieron recorridos por carreteras que nadie (entre nosotros) hasta entonces conocía… desde luxemburgo hasta la punta de bimbarú. en un comienzo, a laetitia sheriff la escuchabamos y a gainsbourg igual. el sonido era un partido de ping pong entre ellos dos y en los inters se metían angil y anthony and the jonhsons. queda como uno de los millares de testigos de esos viajes, el dibujo en mi libreta de bolsillo donde juegan nietzche y aristóteles ping pong por correspondencia y heráclito es el árbitro.

ibamos jackie bergonsse y batavia frou frou. En otras ocasiones íbamos charly y margareth borges, supongo que dependía del humor, las pelucas y la manera de articular los fonemas. había días en los que hacíamos el súper en la tarde y yo fantaseaba con la mañana siguiente para poder desayunar mi bowl de jordans con trozos de chocolate amargo…pues siempre que sugería la idea de cenar algo dulce, me veías como si fuera filistea…
y claro que para mi, la única mirada importante en esos días era la tuya. desde hace un tiempo, siempre que me recuesto en mi nuevo diván, no logro hacerle sacar chispas y las llantitas giradoras, no arrancan. tampoco hay peces al revés en el camino. sólo miro -la semana del tiburón- en discovery channel pero el diván sigue atascado. he pensado en que quizás es hora de cambiar de vehículo. ¿ qué opinas de un submarino con alas de fairchild? pensé también en una lancha-cohete… supongo que los voy a probar y en algunos años, ya que las domine te invito a recorrer el mundo, talvez entonces en un mongolfier.
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